Tu colaborador faltó un día sin avisar y, cuando llega el cierre de nómina, surge la pregunta de siempre: ¿cuánto le descuento exactamente? Si respondes "un día de salario" probablemente estés calculando mal, porque una falta injustificada también afecta la parte proporcional del séptimo día de descanso. En esta guía te explicamos, con fundamento en la Ley Federal del Trabajo y con un ejemplo numérico paso a paso, cómo se descuenta una falta sin equivocarte y sin riesgos legales.
El descuento mal calculado es una de las causas más comunes de inconformidades y demandas laborales. Por eso vale la pena entender la lógica completa: qué tipos de falta existen, por qué interviene el séptimo día y cómo llegar al importe exacto que debes restar de la nómina.
¿Qué es una falta y cómo se clasifica?
Una falta o ausentismo es no presentarse a laborar en el día y horario que le corresponde al trabajador según su contrato. Puede ser justificada (cuando existe un documento probatorio que avala la ausencia) o injustificada (cuando el trabajador no comprueba el motivo). Toda falta debe contemplarse para el descuento en nómina, pero solo la injustificada acarrea además posibles consecuencias disciplinarias.
Cuando un trabajador ingresa a una empresa firma un contrato en el que se especifican su jornada laboral y los días que gozará como descanso. El término de ausentismo o falta hace referencia a la acción de no presentarse a laborar en el horario y día que le corresponde.
Para fines de control interno y de aplicación de medidas disciplinarias, las faltas injustificadas suelen organizarse por su frecuencia dentro del mes:
- Leve: Cuando solo se registra una falta en el mes.
- Grave: Cuando se acumulan de 2 a 4 faltas en el mes.
- Muy grave: Cuando ocurren 5 o más faltas en el mes.
Faltas justificadas e injustificadas: ¿cuál es la diferencia?
Una falta justificada tiene respaldo documental: receta o incapacidad médica, un citatorio de autoridad, un permiso con goce de sueldo, etc. La incapacidad emitida por el IMSS no la descuenta el patrón, la cubre el seguro social. Una falta injustificada es aquella en la que el trabajador no comprueba dónde estuvo ni por qué faltó, y por ello se descuenta el día más la proporción del séptimo día.
Una falta justificada ocurre cuando existe un documento probatorio que avala la ausencia laboral: una receta médica, un justificante legal, una cita con autoridades gubernamentales, etc. La idea de estos documentos es demostrar que el trabajador realmente no pudo presentarse en su horario.
Una falta injustificada, en cambio, se da cuando el trabajador simplemente no asiste y no puede comprobar el motivo. Aunque ambos tipos de ausencia se contemplan para el descuento en nómina, tienen consecuencias distintas: la injustificada puede acumularse para una posible rescisión del contrato, mientras que la justificada protege al trabajador de esa sanción y, según el caso, puede conservar el derecho al séptimo día.
- Toda falta —justificada o no— puede implicar un descuento del día no laborado.
- La incapacidad del IMSS no se descuenta de nómina: la paga el seguro social.
- Solo la falta injustificada hace perder la parte proporcional del séptimo día.
- Las faltas injustificadas se acumulan y pueden derivar en rescisión sin responsabilidad para el patrón.
El pago del séptimo día: la clave del descuento
El artículo 69 de la Ley Federal del Trabajo establece que por cada seis días de trabajo el trabajador tiene derecho a un día de descanso con goce de salario íntegro. Por eso una semana de 6 días se paga como 7. Cuando hay una falta injustificada no se completan los 6 días trabajados, así que el descuento debe incluir la parte proporcional de ese séptimo día pagado.
Antes de pasar al ejemplo de cálculo, hay que entender qué es el pago del séptimo día, porque es lo que hace que una falta cueste más que un solo día de salario.
Según el artículo 69 de la Ley Federal del Trabajo, "por cada seis días de trabajo disfrutará el trabajador de un día de descanso, por lo menos, con goce de salario íntegro". Esto quiere decir que, si trabajas 6 días, el pago debe ser por 7, ya que incluye el día de descanso obligatorio.
Así que, si hay una falta injustificada, el trabajador no cumple con los 6 días de trabajo y por lo tanto pierde el derecho al pago completo del día de descanso. Por eso el descuento debe incluir la parte proporcional al séptimo día. Recuerda que este es el mínimo de ley: hay empresas con prestaciones superiores donde por cada 5 días de trabajo se descansan 2 o más.
Si prefieres una explicación en video, tenemos una breve guía sobre cómo se descuenta una falta en nómina en nuestro canal de YouTube.
Cómo calcular el descuento de una falta paso a paso
Para calcular el descuento de una falta divide el salario semanal entre 7 para obtener el salario diario. Luego suma 1 más la proporción del séptimo día (1/6 = 0.1667) para obtener el factor 1.1667. Finalmente multiplica el salario diario por ese factor. El resultado es el importe a descontar por un día de falta injustificada.
Tomemos el caso de un trabajador que descansa un día a la semana y labora 6. Supongamos que Ángel gana $1,500 semanales, trabaja de lunes a sábado y descansa el domingo.
Ángel faltó el martes de la semana pasada. Comentó que no fue por motivos de salud, pero no acudió al doctor, por lo que no cuenta con un documento probatorio. En su nómina semanal solo se le pagarán los 5 días trabajados más la parte proporcional del séptimo día, porque al no completar los 6 días no tiene derecho al pago íntegro del día de descanso.
Paso 1: obtén el salario diario
El salario semanal se divide entre 7, porque la semana de 6 días trabajados se paga como 7:
$1,500 / 7 = $214.29 (salario diario)
Paso 2: calcula la proporción del séptimo día
Dividimos el séptimo día entre los 6 días que se deben laborar:
1 / 6 = 0.1667
Esto significa que por cada día laborado el trabajador genera 1.1667 de pago, sumando su parte proporcional de séptimo día.
Paso 3: obtén el factor de la falta
Multiplicamos el número de ausencias (en este caso, 1 día) por el factor que incluye el séptimo día:
1 (ausencia) × 1.1667 = 1.1667 (factor de la ausencia con séptimo día)
Paso 4: calcula el importe a descontar
Multiplicamos el factor de la ausencia por el salario diario:
1.1667 × $214.29 = $250.00 (importe a descontar por un día de falta)
| Concepto | Operación | Resultado |
|---|---|---|
| Salario diario | $1,500 / 7 | $214.29 |
| Proporción séptimo día | 1 / 6 | 0.1667 |
| Factor de la falta | 1 + 0.1667 | 1.1667 |
| Descuento por 1 falta | $214.29 × 1.1667 | $250.00 |
¿Cuándo puede el patrón rescindir el contrato por faltas?
El artículo 47, fracción X, de la Ley Federal del Trabajo permite al patrón rescindir el contrato sin responsabilidad cuando el trabajador acumula más de tres faltas injustificadas en un periodo de 30 días. Con tres o menos faltas en ese lapso, lo que procede es el descuento en nómina, no el despido.
Para las ausencias continuas y reiteradas, el empleador puede rescindir el contrato laboral. Muchas empresas establecen en su reglamento interior un número máximo de faltas, en línea con lo que regula la Ley Federal del Trabajo.
Esto se fundamenta en el artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo: más de tres faltas sin permiso y no justificadas en un periodo de 30 días facultan al patrón a dar por terminada la relación laboral sin que ello le implique mayor responsabilidad ante la ley. Si no se llega a ese número, lo único que procede es el descuento en nómina del día (o días) no laborados.
Cómo controlar y registrar las faltas correctamente
La mejor forma de descontar bien y de sostener una rescisión es tener un control de asistencia que registre entradas, salidas y faltas en tiempo real. Con la reforma laboral, además, el patrón tiene la obligación de registrar electrónicamente la jornada, lo que convierte al registro de asistencia en una herramienta tanto de cálculo de nómina como de cumplimiento legal.
Calcular el descuento es solo la mitad del trabajo: necesitas un registro confiable de las incidencias. Llevar las faltas en una libreta o en hojas de cálculo manuales abre la puerta a errores en el cálculo y a problemas probatorios si llega una demanda.
Con la reforma de la jornada laboral, el patrón debe registrar electrónicamente la jornada de sus trabajadores. Esto significa que el control de asistencia deja de ser opcional: es la base tanto para calcular correctamente nómina y descuentos como para cumplir con la ley. Si quieres profundizar, revisa nuestra guía de cumplimiento de la reforma de las 40 horas y el detalle del registro electrónico de jornada laboral.
Una solución de control de asistencia en línea con geolocalización te permite monitorear las faltas en tiempo real, generar el soporte documental de cada incidencia y enviar esas incidencias directamente al cálculo de nómina, sin recapturar nada. Para entender el contexto completo de la reforma, también puedes leer sobre la reducción de la jornada laboral en México.

