En nuestra misión diaria por crear la empresa perfecta y tener las metodologías y procesos correctos, empleados talentosos y resultados positivos, se puede caer en acciones que no beneficien a los trabajadores dentro de la empresa cuando las buenas formas y ambiente laboral se pisan a costa de llegar a la visión con la que se forma una organización, creando un ambiente laboral tóxico.

Tus colaboradores son parte esencial para llegar a los resultados del mes, sin embargo existen muchas empresas que pasan por encima de ellos sin contemplar el daño que se está haciendo al ambiente laboral y no se logra el objetivo de retener al talento lo suficientemente como para sacar de ellos la mejor versión.

Existe un tipo de ambiente laboral, donde el liderazgo toma el papel de villano, es la antítesis del modelo ideal de dirección, gerencia o jerarquía productiva, donde el ambiente laboral es destructivo en el corto plazo y donde los empleados desean todos los días renunciar.

Este ambiente laboral tóxico se crea por una dirección sin confianza en los equipos, donde existe un mandato autoritario con metas estrictas y sin reconocimiento de los esfuerzos logrados. Los trabajadores viven con miedo e incertidumbre de lo que les depara en esa empresa por lo inestable que sienten su puesto de trabajo ante amenazas y castigos.

Liderazgo tóxico

Andrew Schmidt escribió un artículo donde explica las  señales de un liderazgo tóxico e identifica todos aquellos factores que determinan un comportamiento perjudicial para la organización. Nosotros vamos a definirlos en nuestras propias palabras:

  1. “Aquí se hace lo que yo diga, yo te pago”

En algún momento hemos escuchado esta frase, directa o indirectamente. Esto habla de un autoritarismo proveniente de los líderes tóxicos que no permiten que los empleados se desempeñen libremente. En la mayoría de los casos el comportamiento de estos líderes es controlador y caen en la microadministración. 

Consecuencias:

  1. “Enseñame todo lo que hagas”

Cuando permiten que alguien más lleve el control de una actividad, no pueden vivir sin una supervisión exhaustiva para asegurarse que se están haciendo las cosas justo como ellos las piensan. Se trata en general de un “si no lo haces así, te vas”. 

Consecuencias: 

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  1. “Aquí yo soy el experto”

La conducta narcisista al parecer es un componente importante del liderazgo tóxico. Las características importantes para identificar este comportamiento son el egoísmo y el yo motivado por el interés propio. Son personalidades que descalifican las ideas de los demás y no cuentan con una característica de autocrítica o feed back autorizada hacia ellos. Son expertos en exigir pero no en aplicar.

Consecuencias:

  1. “Todo es gracias a mi”

Los líderes tóxicos se atribuyen el crédito del trabajo de los demás, nadie es competente, solo ellos. El buen desempeño de los empleados es un deber de su puesto y no se reconoce o celebra.

Cuando existe un error en el trabajo del equipo culpa a los demás de las consecuencias y evaden responsabilidades. Se alimentan de una imagen positiva ante los superiores aún cuando el equipo “hace mal su trabajo”.

Consecuencias:

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  1. “¡Miren al pecador! hay que apedrearlo”

La exhibición pública es una característica que termina por destruir al personal de una empresa. Líderes que regañan en público y solo exhiben errores y fracasos cometidos son los responsables de áreas con mayor rotación por el ambiente laboral tóxico. 

Consecuencias:

Al final del cuento, las empresas que tienen un personal tóxico son las empresas que se relacionan con baja productividad, un ambiente laboral tóxico, donde nadie quiere trabajar, alto porcentaje de rotación laboral, equipos con poca participación, comunicación limitada y actividades limitadas a las responsabilidades del puesto. 

Ambiente Laboral tóxico

Tener líderes tóxicos genera ambientes laborales tóxicos. Lo peligroso de esto, es que la mentalidad de uno se contagia a un equipo entero con trabajadores y directivos contaminados de toxicidad que hasta en muchos casos los mismos clientes perciben; eso no es bueno.

El entorno se ve afectado por sentimientos y acciones que perjudican sustancialmente a la productividad de la empresa. Pero, ¿Cómo identificar que un ambiente laboral tóxico está sucediendo dentro de una organización?

El activo más importante de una empresa es su capital humano, de este depende el éxito o fracaso de una empresa. Si detectas un líder tóxico es mejor dejarlo ir para que no contamine poco a poco el ambiente de trabajo, convirtiendolo en un ambiente laboral tóxico.

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